La lactancia materna no solamente constituye un acto de amor sino un beneficio a futuro para el bebé y para la madre. Se estima que si todos los niños y niñas fueran alimentados exclusivamente con lactancia desde el nacimiento, sería posible salvar cada año aproximadamente 1.5 millones de vidas.
Por sus propiedades, la leche materna es el alimento perfecto para el niño durante los primeros seis meses de vida en forma exclusiva, y hasta los dos años en forma complementaria.
Durante los primeros años protege al bebé contra las infecciones y enfermedades, y es un laxante natural para el recién nacido. Además, garantiza el crecimiento, desarrollo e inteligencia del pequeño y fortalece el vínculo afectivo.
La leche materna es un buen escudo protector contra alergias, enfermedades de la piel, desnutrición, obesidad, diabetes juvenil y deficiencia de micronutrientes.
En lo que concierne a la mujer, disminuye la hemorragia posparto, la anemia y la mortalidad materna, así como también el riesgo de padecer cáncer en el seno o en los ovarios.
Fuente: UNICEF
No hay comentarios:
Publicar un comentario